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viernes, 27 de marzo de 2015

Homeopatía


 

 

Me considero muy ignorante en relación a toda la medicina “alternativa”, siempre me curé con medicamentos “occidentales” y nunca me plantee en ningún momento recurrir a otro tipo para sanarme. Eso si en un momento de mi vida empecé a meditar, hacer yoga kundalini, reiki, cuidar también de mi alma y de mi ser interior. Me encantó conocer el poder de la meditación y sentir lo bien que me hacía y busqué mantenerme en paz, armonía, sin olvidar de sentirme agradecida por los tesoros que la vida me dio.

 

Luego entra de repente un tema familiar delicado, el estrés del trabajo, personas negativas que se te acercan, virus y bacterias de mi hija…y me encuentro en un círculo viciosos del cual siento que sola no estoy consiguiendo salir. Me doy cuenta que hace mucho no me dedico a meditar (años dirías yo) no estoy haciendo nada para mi bienestar físico y espiritual, como fatal y bueno la situación se me escapa de las manos.

 

Cuando eso está pasando y está yendo a mas, aparecer las señales que me hacen parar, retroceder y reflexionar sobre como estoy actuando, como estoy viviendo y como me estoy sintiendo. Y aparecer las enfermedades de mi hija, que va cogiendo todo y se encuentra totalmente desprevenida frente a todos los virus y las bacterias que le rodean. Es mi reflejo y a veces siento que la pobre absorbe todo, lo bueno y lo malo de mi.

 

Bueno cuando por fin recapacito empiezo a buscar soluciones, a buscar caminos, y en eso estamos. Esta vez siento que todavía estoy en un buen momento como para encontrar caminos adecuados, que todavía tengo energías bien guardadas, mis chakras funcionando y fuerza para encontrarlos.

 

En este camino de búsqueda me encontré con un doctor homeópata al cual llevé hoy mi hija y le conté de nuestras andanzas este mes, de sus dos tratamientos antibióticos seguidos,  de su infección bacteriana intestinal que no pasa, etc etc

 

Me dijo que esas situaciones son la expresión de un desequilibrio energético, mi hija está en una situación energética floja con lo cual está predispuesta al momento a cogerse todo. Los medicamentos con químicos no hacen que empeorar esta situación porque no curan las causas sino solo los síntomas. Los antibióticos dijo que el personalmente no se los hubieras receptado porque todo lo que tenia mi hija se podía curar con la homeopatía sin químicos. Me preguntó sobre como es mi hija, sus características, forma de ser y sobre lo que no le gusta. Conversamos mucho y me pregunto sobre nuestra familia etc. Me dijo que se nota que estamos muy pegadas, y que si mi hija en este momento es mi reflejo y todo lo que me pasa a mi también se lo transmito a ella.

 

Después nos fuimos a la camilla, en todo eso se dio cuenta que mi hija es súper colaboradora, risueña, sociable, con sus ojos súper expresivos y me lo dijo. No me sorprendió nada porque me lo dicen todos, pero eso se me cae la baba de la boca cada vez que lo escucho.

 

Ahí fue cogiendo varios botes y me dijo de sentarme en la camilla con mi hija de ponerle una mano en su barriguita y la otra de juntar dos dedos y de hacer fuerza para que el con sus manos no consiguiera abrir mis dedos. Puso a una a una las botellitas en la barriga de mi pequeña y solo en una ocasión el doctor no consiguió abrir mis dedos, pues no sé que pasó pero al parecer la botellita contenía el producto adecuado por la pancita de mi hija y eso ayudó transmitiendo en mis dedos fuerza para que no pudiese abrirlos.

 

 
Le dio un tratamiento por dos semanitas y tendremos luego otra consulta de control…lo único que me queda ahora es CONFIAR  de estar en el camino justo y seguir andando

2 comentarios:

  1. HOla. ya nos contarás si dá resultado.. la verdad es que los peques traen los virus a casa y nos los pegan y así pasamos todo el invierno en un círculo del que no logramos salir.

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  2. Espero que este tratamiento os vaya muy bien a las dos.
    Besicos

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